La pizarra ha muerto llegan los monitores interactivos. No es algo nuevo. Desde hace cinco años, la utilización de los monitores interactivos y las tabletas como herramientas educativas ha sido una realidad en muchos colegios canarios. La digitalización progresiva de estos centros ha supuesto dar un paso a la hora de responder a las necesidades de la educación del siglo XXI.

Ya sea desde un smartphone, una tableta o un portátil, los niños nativos digitales prefieren por internet en lugar de usar la televisión. Utilizan habitualmente móviles y tabletas, por lo que están familiarizados con su uso, que ahora va más allá del ocio y que debe también atender a criterios educativos. En definitiva, los nativos digitales necesitan aulas digitales.

Las tabletas significan el fin de las mochilas cargadas de libros y dan la bienvenida a la utilización del vídeo y de los archivos de sonido a nivel educativo. Por ende, la introducción de los monitores interactivos en las aulas, en detrimento de las pizarras, proporciona una experiencia de aprendizaje mucho más participativa por parte de los alumnos.

Actualmente, son muchos los modelos de monitores interactivos que se pueden encontrar en el mercado, sin embargo, la transformación digital en las aulas no se entiende sin que los profesores tengan un acompañamiento en la utilización de estas nuevas tecnologías. Hay que destacar la importancia de una buena y minuciosa formación para que el profesorado no solo sepa utilizar un monitor interactivo, sino que le saque el máximo partido a esta nueva herramienta docente. Grupo CRI ofrece una formación personalizada para que los profesores puedan sacarle máximo partido a las numerosas características de los monitores interactivos Clevertouch.

Clevertouch permite llevar la educación a otro nivel, con lecciones personalizadas, aplicaciones educativas, mapas mentales y pizarras infinitas. En un mismo lienzo podemos incorporar anotaciones, vídeos, imágenes y audio que pueden ser enviados como archivo a los alumnos por email o compartidlo en Google Drive. Incluso. Se pueden olvidar de copiar y prestar atención a la lección porque la pizarra de Android genera un código QR que al escanearlo, se pueden llevar todas las anotaciones de la pizarra e incluso mandarla por mensajería instantánea a los compañeros de clase que no han podido asistir. ¡Se acabaron las fotos de mala calidad!.

Dácil De La Guardia, responsable de producto en Canarias, tiene muy claro que el servicio que presta Grupo CRI no termina con la venta del producto “Para nosotros no es válida la premisa de; te lo instalo y «si te he visto no me acuerdo». Por ello tenemos un equipo cualificado que da una formación personalizada y que está siempre al tanto de todas las incidencias que nos haga llegar el cliente”. Tras 25 años en el sector en Canarias, su lema sigue inalterable al paso del tiempo: “Tecnología líder con el mejor servicio”.

Que un aula tenga un Clevertouch hace que los alumnos puedan disfrutar de clases más interactivas, trabajen de forma colaborativa y por supuesto es una herramienta que aumenta la participación de los alumnos. Asimismo, los profesores, por su parte, podrán personalizar al máximo su temario, creando lecciones personalizadas, mapas mentales e incluso exámenes para sus alumnos.

La última tendencia de Clevertouch es optar con pantallas que van desde las 55 hasta las 86 pulgadas, capacidad multitáctil para que sean varios alumnos los que interactúen a la vez sobre el monitor, resolución de imagen que alcanza 4k, dos módulos OPS que hacen posible utilizar dos sistemas operativos diferentes (Android de serie y Windows opcional) y un funcionamiento autónomo. 

La digitalización en las aulas ya no es algo del futuro, sino que ha llegado para quedarse.